«Cuando la voz pierde su origen, el autor entra en su propia muerte” Roland Barthes.
Es en este punto simbólico donde ahora me encuentro: al borde de una década de práctica, mirándome como si fuera otra, una exploradora del abismo.
Este umbral es frontera y sospecha, un espacio de duda y persistencia, un lugar donde mi trabajo se reconfigura y yo me convierto en traza. Desde este borde, aún incandescente pero intacto, surge la necesidad de compartir.
La práctica pictórica de Marta Juvanteny se sitúa claramente en una línea de abstracción analítica y sistémica. Se fundamenta en una gramática rigurosa de la línea, el ritmo y la estratificación espacial que dialoga con la tradición constructiva, al tiempo que se abre a una sensibilidad contemporánea vinculada a la estética de la información, la cartografía expandida y la visualización de datos entendida como metáfora poética.
Su pintura no opera como representación, sino como modelo relacional. Cada superficie se construye como un campo de fuerzas en el que las estructuras visibles sugieren sistemas invisibles: redes, infraestructuras, flujos de energía y circulaciones de memoria. La retícula, los vectores verticales y las tramas superpuestas funcionan no solo como dispositivos formales, sino como instrumentos de pensamiento.
En este marco, se despliega una tensión sostenida entre estructura y dispersión, entre una verticalidad casi arquitectónica y una nube orgánica de partículas que parece desbordarla. Esta fricción genera un espacio inestable pero equilibrado, donde control y entropía coexisten sin anularse. El orden nunca es absoluto, y la vibración no es caótica; ambos polos se articulan dentro de una dinámica relacional continua.
Esta condición híbrida sitúa su trabajo en diálogo con la abstracción contemporánea, el minimalismo expandido y la pintura sistémica, así como con prácticas que abordan la tecnología, el pensamiento urbano y una ecología de sistemas. La pintura se convierte así en un espacio de reflexión sobre las estructuras que sostienen el presente y sobre la dimensión sensible que continúa atravesándolas.
















